Mejorar la rutina de tus hijos en 5 pasos.

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Las responsabilidades de la vida cotidiana a veces son de tal exigencia que no logramos cumplir todo a cavalidad. Es por ello que te damos unos tips de cómo organizar tu tiempo para lograrlo.

Caso:

Gabriela y José son una pareja de 3 hijos: Mateo de 6 años, Alexis de 9 años y Pedro de 8 años. Todos los días, tratan de coordinarse para levantarse, entrar al baño por turno, ponerse la ropa, preparar sus meriendas para ir a la escuela, desayunar y esperar el autobús.

En repetidas ocasiones sus padres llegan tarde al trabajo por los niños ya que en la mañana, se pelean para entrar al baño, no logran levantarse a tiempo, es decir, a la hora que sus padres los despiertan. Se acuestan tarde por la noche. Pedro, por ejemplo, tiene hambre porque no termina su cena a tiempo, cuando es el momento propicio. Como consecuencia, atrasa al resto de la familia en la rutina.

Los padres consultan un profesional con el fin de buscar alternativas para subsanar la carga y culpabilidad que sienten al mismo tiempo por la conciliación entre trabajo y familia.

Teniendo en cuenta la historia anterior, los consejos más acertados para dicha familia son:

1. Utilizar recursos visuales tales como imágenes, con los pasos a seguir de regreso del colegio a la casa. Esta opción pude ayudarles a utilizar el tiempo de forma más eficaz.

2. Proponer un horario fijo para ir a dormir, que les permita irse a la cama con anticipación.

3. Indagar los motivos que no permiten a Pedro comer en el buen horario. Por ejemplo: ¿si es porque tiene una dolencia que se lo impide? ¿Si come en la tarde una merienda muy cargada que disminuye el apetito para el momento de la cena? ¿Si los alimentos no son atractivos a sus preferencias? ¿Si afectivamente está desmotivado por una vivencia desagradable durante el día?

4. Motivarlos todos los días a seguir la rutina propuesta, prometiendo un intensivo al final de la semana si logran respetar los tiempos preestablecidos.

5. Antes de ir a dormir, hacer ejercicios de relajación para disponer el cerebro al descanso. Buscar un ritual calmado que puedan hacer juntos cada noche o leer un libro. Limitar el contacto con aparatos electrónicos a los niños, a menos que se requiera para un ejercicio de yoga, respiración, meditación, música relajante para poder inducir el sueño.



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